Coged las rosas mientras podáis;
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.


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27/1/18

SOLDADOS A CABALLO EN UNA GUERRA DEL SIGLO XXI














El comienzo de la Operación Libertad Duradera

Tras los atentados del 11-S y la reivindicación de los mismos por parte de Al-qaeda, los Estados Unidos dirigieron toda su ira hacia Afganistán, país dominado por el Régimen talibán y cuna del Islamismo radical y sede de Al-qaeda. Afganistán es un país distinto, anclado en el pasado, sin infraestructuras, dominado por montañas y desiertos, con un estilo de vida casi feudal y con la guerra y la muerte como norma y forma de vida. Esto es lo que se iban a encontrar Soldados preparados y entrenados para usar el armamento más potente y sofisticado del mundo, entrenados para luchar contra terroristas, Ejércitos y Potencias modernas, pero, ¿y para luchar montados a caballo?. Si tenía algo claro Estados Unidos a la hora de afrontar la invasión de Afganistán es que no podía hacerlo al estilo ruso, tenía que aprovechar la guerra que estaban llevando los Caudillos que no claudicaban bajo el Régimen talibán y formaban la llamada Alianza del Norte para intentar ganarse su favor y luchar de forma conjunta.

Por primera vez en la historia de EE.UU., el Presidente Bush aprobó un plan en el que las Fuerzas Especiales se empleaban como elemento de vanguardia en la guerra en Afganistán.


Soldados a caballo en Afganistán

Esta es la historia de los Soldados de las Fuerzas Especiales norteamericanas y Agentes de la CIA, a quienes, tras los atentados del 11-S de 2.001, se les encomendó la formidable tarea de derrotar a los talibanes de Afganistán, lo que consiguieron en una campaña de dos meses combatiendo junto a 15.000 afganos de la Alianza del Norte. Obligados a luchar en un terreno montañoso, debieron acostumbrarse a hacerlo a caballo, como los afganos, junto a quienes consiguieron victorias decisivas y vivieron experiencias terribles, como los sangrientos combates en la fortaleza de Qala-i-Janghi.

Esta Fuerza es un Cuerpo de Operaciones Especiales de la que pocos saben de su existencia, no son los Navy Seals, ni los Delta Force ni los Ranger, son otro tipo de gente con otro tipo de entrenamiento, un escalón más que el resto. Lo que se iban a encontrar era La Alianza del Norte, formada por distintos “Señores de la Guerra”; Caudillos locales líderes de clanes que tenían cada uno de ellos su propio Ejército. Normalmente estaban en guerra los unos contra los otros, ahora estaban todos unidos en contra de un enemigo común, el talibán. Esta Alianza no es que estuviese muy bien, unos días antes del 11-S los talibanes habían asesinado a su líder MASSOUD, y se encontraban más bien arrinconados en la Zona Norte del país, desértica, montañosa e inhóspita.

El plan consistía en usar una enorme Fuerza aérea norteamericana, con misiles de crucero y bombas guiadas por láser, para expulsar a los talibanes del país a base de explosiones. Las Fuerzas Especiales estadounidenses sobre el terreno localizarían Objetivos, forjarían Alianzas entre los lugareños y los pondrían en forma para el combate. La Alianza Norte afgana, compuesta por varias tribus lideradas por distintos Caudillos Militares, constituiría el grueso de la Fuerza terrestre.

Y aquí es donde entran en escena los dos Grupos de Operaciones Especiales, con 12 hombres cada uno y dividido en dos Secciones iguales, con los mismos expertos en cada una de ellas. Su misión, entablar amistad con los dos Caudillos más fuertes de la Alianza del Norte, Dostum y Atta.

Lo que no se imaginaban los americanos es que para poder desplazarse e ir a la Zona de Operaciones tendrían que hacerlo en caballo, en ese caballo afgano, pequeño e irascible en que quedaban insertados, y con los que tendrían que recorrer cientos de kilómetros y atravesar montañas enteras para poder operar.

Un equipo estaba al mando del Capitán Mitch Nelson (cabalgan con DOSTUM) y el otro, al mando del Capitán Dean Nosorog (cabalgan con ATTA), que el 16 de octubre de 2001, se encontraban en un avión en el medio de la oscuridad en el K2 (montaña perteneciente a la cordillera del Karakórum, en el Sistema de los Himalayas) en Uzberkistán.


Mapa Afganistán


Los hombres de la SAD de la CIA fueron los primeros en entrar en Afganistán tras los sucesos del 11-S. Solían entrar en equipos de 3 hombres. Con un AK con 5 cargadores y una pistola de 9 mm parabelum Abundantes fajos de dólares marcados para ganarse los corazones y mentes de los Caudillos de la Alianza del Norte.  

El 16 de octubre, por fin, pensó el General Mohammed Mohaqeq, llegaban los norteamericanos. “Por fin….Por fin….”

En la oscuridad de la noche, después de una serie imprevistos, el Chinook en el que habían embarcado los hombres de la CIA, consigue dejarlos en tierra en el Cuartel General de Campaña de uno de los Generales afganos (Naji Mohammed Moharqeq) en lugar llamado Safid Kotah, la Montaña Blanca. A la mañana siguiente, el General los llevó varios kilómetros río arriba hasta la aldea de Dehi, con la camioneta y dando tumbos sobre las rocas y baches del valle hasta llegar a un edificio de adobe, un prado rodeado por elevados muros de adobe, apuntalados con pesadas vigas de madera. Los norteamericanos lo bautizaron el lugar a su llegada como “el Álamo”.

En el Campamento fueron recibidos amistosamente por los Caudillos, Abdul Rashid Dostum y Atta Mohammed Noor que con Naji Mohammed Moharqeq, formaban el triunvirato de la Alianza Norte, el enemigo mortal de los talibanes. El Objetivo de la Alianza era tomar Mazar-i-Sharif. Quien controlara Mazar controlaría el Norte. Y controlando el Norte, podría tomar la capital Kabul. Desde allí, podría atacar las desiertas inmensidades del Sur que se extendían desde Kandahar  hasta la frontera con Pakistán. El Ejército que hiciera esto dominaría Afganistán.

Pero hasta ese momento había sido imposible tomar Mazar. Los talibanes la habían invadido y arrasado en 1998, manteniéndola en su poder desde entonces. Esta ciudad se hallaba a 100 kilómetros de Dehi.

En el Campamento de Dostum en Dehi, se presentaron los estadunidenses Dave Olson, J.J. Sawyer y Mike Spann con sobrenombres musulmanes aunque llevaran armas, Mohammmed Mohaqeq se enteró de que no eran Soldados, si no que trabajaban para la CIA enviados por EE. UU. para organizar la entrada del Ejército estadounidense en Afganistán.


Los Caudillos, no perdieron un minuto y comenzaron los preparativos para la ofensiva. La idea estaba muy clara, lanzar bombardeos precisos sobre las posiciones de los talibanes.


Cabalgando en Afganistán

A unos 400 kilómetros al norte, en Uzbekistán, en el K2, el Coronel norteamericano John Mulholland, reunió al equipo del Capitán Mitch Nelson  -doce hombres sobrios y corpulentos que llevaban atuendo de camuflaje de color habano y gorros térmicos negros- al lado del helicóptero y les dijo: “puede que no volváis con vida de esta misión”. Subieron al Chinook cargado de suministros para que pudieran empezar sobre el terreno, hasta que se pudieran coordinar los lanzamientos de reaprovisionamiento sobre Afganistán. El Equipo se dividió en dos células, Alfa y Bravo. El trabajo de la célula Bravo consistiría en proporcionar apoyo a la célula Alfa encargándose de la logística.


Equipo de Operaciones Especiales embarcando en un Chinook

En la Zona de aterrizaje situada en el valle de Darya Suf, a 400 kilómetros al Sur, Ali Sarwar esperaba la llegada del Equipo. Ali Sarwar, era Teniente del Ejército de su tribu, los hazara, bajo el mando del General Mohaqeq.

El Equipo esperaba ser recibido por el grupo de la CIA. De repente aparecieron de la oscuridad varias figuras reconociendo a una de ellas por haberla visto en el K2 y presentándose como J.J Spencer, Dave Olson y Mike Spann.

Pocos minutos después de aterrizar, el Equipo estaba caminando por un estrecho sendero. A la cabeza iban los Soldados de la Alianza Norte. Habían recorrido unos trescientos metros, cuando el Capitán Nelson vio un Fuerte de adobe, se detuvo y preguntó a J.J. como se llamaba, le contestó que “Álamo”, y le explicó que el Fuerte haría de piso franco del Equipo.

Más tarde llegó al Fuerte a caballo un jinete, sería el General Dostum, se reunió con ellos sentados sobre unas alfombras, después de recibir éste varios agasajos del Equipo y agradecérselo, les dijo: lo que de verdad necesito son bombas. Le contestó Nelson: tenemos bombas de todo tipo, más de las que usted podría necesitar jamás.

-Las necesito todas- dijo el Caudillo y a continuación le preguntó a Nelson ¿Y qué necesita usted para lanzar esas bombas?

Bien, -dijo Nelson- antes que nada, necesitamos ver al enemigo; necesitamos  acercarnos mucho a él.

Dostum, le contestó: puedo llevarles a mi Cuartel General de montaña. Aquel puesto avanzado, estaba situado a diez kilómetros valle arriba.

Dostum, sacó un mapa topográfico, puso el dedo sobre el papel y empezó a hablar rápidamente. La clave para controlar el país, explicó, era tomar Kabul. La clave para tomar Kabul, era Mazar. Y para tomar esta ciudad, continuó Dostum, era tomar el valle del río Darya Suf. Y si tomaban Mazar, el norte caerían las seis provincias, todas ellas; sin ninguna duda. Luego vendría Kabul. Y una vez controlado el norte, podrían tomar Kandahar en el sur. De esta manera, podrían hacerse con el país.

Saldremos de inmediato hacía mi Cuartel General de montaña, desde donde se domina Chapchal. Desde allí bombardearemos a los talibanes. En cuanto empiecen los bombardeos, se vendrá abajo.

El General y una docena de hombres a caballo salieron con ellos,  después de que Nelson y los suyos ensillaran los caballos que les dispusieron para desplazarse por esas tierras. Aquellos caballos descendían de las bestias que Genghis kan había cabalgado desde Uzbekistán, y desde más al norte, Mongolia. Animales de pecho profundo y patas cortas, nacido para recorrer las montañas. La silla de montar era diminuta, hecha para un hombre de mucho menor tamaño. Los norteamericanos, que no tenían ninguna experiencia ecuestre, les tuvieron que ayudar a montar varios Soldado afganos.



























Comandante Dostum y Soldados estadounidenses en el valle del Darya Suf


Sargento Bett Wandel a caballo

Los primeros movimientos son más intimidatorios que otra cosa, es mostrar a los talibanes que los americanos ya han llegado. Se solicitan algunos bombardeos aéreos después de cuadricular las posiciones enemigas para conseguir un efecto más desmoralizador que otra cosa.

Pero tras estos primeros ataques, los Jefes afganos están impacientes por comenzar a recuperar terreno. El objetivo es Mazar-i-Sharif y para conseguir llegar a esa ciudad y liberarla primero tendrán que liberar otras vías y ciudades previas. Aquí es donde comienza la guerra de verdad. Mientras los afganos lanzan cargas de Caballería contra las posiciones talibanas defendidas con vehículos blindados, carros de combate y fuego pesado de ametralladoras, los americanos van seleccionando blancos y solicitando continuamente bombardeos de precisión.

Los americanos quedan impactados por como los afganos se lanzan con sus monturas, tres o cuatro mil hombres al ataque en un auténtico infierno y sin parecer importarles demasiado. La dureza y crudeza de la guerra se refleja en algunos pasajes que se hacen bastante duros, aquí es donde se mezcla la guerra y la tecnología del siglo XXI con otro tipo de guerra, se podría calificar de medieval, donde se realizan cargas de Caballería para llegar a las líneas enemigas por saturación.


Un Oficial de las Fuerzas Especiales dirige bombardeos aéreos desde el suelo


La Batalla de Mazar-i-Sharif

La batalla por la ciudad de Mazar-i-Sharif fue considerada importante, no solo por ser el lugar donde se encuentra el Santuario de Hazrat Ali o «Mezquita Azul», un sitio sagrado musulmán, sino porque también es un importante centro de transportes con dos aeropuertos principales y una de las principales rutas de abastecimiento con Uzbekistán. También permitiría el envío de ayuda humanitaria para aliviar la inminente crisis alimentaria de Afganistán, que amenazaba con más de seis millones de personas con hambre. Muchos de los que tenían la necesidad más urgente vivían en las zonas rurales del sur y oeste de Mazar-i-Sharif. El 9 de noviembre las Fuerzas de la Alianza del Norte, bajo el mando de los Generales Abdul Rashid Dostum y Ustad Atta Mohammed Noor, cruzaron el puente de Pul-i-Imam Bukhri, encontrando alguna resistencia, y tomaron el aeropuerto y la principal Base Militar de la cuidad.

Los Equipos de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos y los Agentes de la CIA que ayudaban sobre el terreno a los afganos, a caballo y usando plataformas de apoyo aéreo cercano con los Equipos de Control de Combate de la Fuerza Aérea, tomaron parte en la ofensiva de la Alianza del Norte para entrar en la ciudad de Mazar-i-Sharif en la provincia de Balkh.






































Soldados de uno de los Equipos de las  Fuerzas  Especiales

En preparación para la Batalla, el Equipo del Capitán Dean Nosorog, allá en el K2, había recibido la noticia de que iba a entrar en combate, y aterriza en helicóptero en el Campamento del General afgano Atta para ayudarle a atacar a los talibanes. Éste, había accedido a replegarse a su bastión situado al sur de Mazar, desde donde se dominaba la aldea de Ak Kupruk. La aldea se situaba a unos dieciséis kilómetros al oeste del “Álamo”, y daba a un río llamado Darya Balkh. Los talibanes habían tomado Ak Kupruk, y  Atta tenía que reconquistar el pueblo antes de que cualquier Fuerza afgana pudiera desplazarse al norte.


Trayecto de los Soldados a caballo hacia Mazar-i-Sharif

          Los dos ríos, el Darya Balkh y el Darya Suf, convergían cerca de una aldea llamada Pol-i-Barak. Dostum, con sus 2.500 jinetes, y Atta, con sus 1.000 hombres, combatirían, cada uno por su lado, a lo largo de una bifurcación de los dos ríos. Dostum y Nelson avanzarían hacía el norte a lo largo del lado oriental de la bifurcación, mientras que Dean y Atta avanzarían hacia el norte a lo largo del lado occidental. Desde Pol-i-Barak, avanzarían hacia el norte a lo largo del Darya Balkh para tornar la ciudad mucho más grande de Shulgareh. Al mismo tiempo, quinientos combatientes bajo el mando del Caudillo Militar hazara Mohaqeq protegerían el flanco de Dostum el el este. Dostum pensaba que la ciudad de Shulgareh, situada en el Valle del Balkh del centro del país, era fundamental para hacerse con el control del norte de Afganistán. Una vez que cayera Shulgareh, predecía Dostum, caería Mazar, y lo mismo ocurriría con las seis provincias del norte. Lo único que necesitaban sus Fuerzas para lograr esto eran suficientes armas, munición y apoyo aéreo. Desde Shulgareh continuarían avanzando hacia el norte subiendo por el valle del río Darya Balkh hasta el desfiladero de Tiangi, donde era probable que los talibanes plantearan un combate intenso y definitivo para detener el ataque a la ciudad más preciada, Mazar-i-Sharif, situada a treinta kilómetros al norte.


Fuerzas Especiales Estadounidenses al llegar a la ciudad de Mazar-i-Sharif

Tras los rumores de que Mullah Dadullah se dirigía a recuperar la ciudad con nada menos que 8.000 combatientes talibán, fueron trasladados a la ciudad por vía aérea mil Soldados de la 10.ª División de Montaña estadounidense, que proporcionaron el primer punto de apoyo sólido desde el que poder llegar a Kabul y Kandahar. Mientras que antes los vuelos militares tenían que ser lanzados desde Uzbekistán o desde portaaviones en el Mar Arábigo, después de la captura de Mazar-i-Sharif los estadounidenses tuvieron su propio aeropuerto en el país que les permitió realizar vuelos más frecuentes para misiones de reabastecimiento y de ayuda humanitaria.































Soldados de la Décima División de Montaña

El 13 de noviembre, las Fuerzas talibán y de Al Qaeda, con la posible inclusión de Osama Bin Laden, se reagruparon y concentraron sus Fuerzas en el complejo de cuevas de Tora Bora, en la frontera con Pakistán 50 kilómetros al sur de Jalalabad, para preparar la resistencia contra las Fuerzas de Estados Unidos/OTAN y la Alianza del Norte. Cerca de 2.000 combatientes talibán y de Al Qaeda se fortificaron en posiciones dentro de búnkers y cuevas, y el 16 de noviembre los bombarderos estadounidenses comenzaron a bombardear las Fortalezas en las montañas. Al mismo tiempo, operativos de la CIA y de las Fuerzas Especiales ya estaban trabajando en el área, reclutando y pagando a los Señores de la Guerra locales para que se unieran a la lucha y planear un ataque al complejo de Tora Bora.


















Osama Bin Laden en Tora Bora

Así como se intensificó el bombardero de Tora Bora, seguía el asedio de Kunduz que comenzara el 16 de noviembre. Finalmente, después de nueve días de intensos combates y bombardeos estadounidenses, los combatientes talibán que mantenían Kunduz se rindieron ante las Fuerzas de la Alianza del Norte.

Después de una sangrienta Batalla, se consigue liberar la ciudad de Mazar-i-Sharif, con un coste elevado en bajas, pero los talibanes reculan y tras unas negociaciones con los Caudillos locales se rinden en masa. Son hechos prisioneros y trasladados a la fortaleza de Qala-i-Janghi (la casa de la guerra en Persa) una Fortaleza del Siglo XIX que Dostum utilizó como su Centro de Mando y depósito de munición. Donde sucederá la sublevación por parte de los detenidos.

A las afueras de Mazar, el General Abdul Rashid Dostum, dijo a sus Soldados sobre los prisioneros que quería hacer un gesto de reconciliación para ayudar a unir a las tribus de Afganistán. Miembros afganos de los talibanes tendrían libertad de regresar a sus hogares, mientras que los extranjeros, la mayoría de los Soldados talibanes eran Árabes, Chechenos y Pakistanís, serían detenidos antes de ser entregados a la ONU.


La Batalla de Qala-i-Janghi

La Batalla de Qala-i-Janghi tuvo lugar entre el 25 de noviembre y el 1 de diciembre de 2001 en el Norte de Afganistán. Comenzó como una sublevación de prisioneros talibanes en la Fortaleza de Qala-i-Jangi, y se convirtió en uno de los combates más sangrientos de la Guerra de Afganistán.

Los combatientes de la Alianza del Norte, asistidos de cerca por Fuerzas Especiales británicas y estadounidenses lucharon durante siete días para finalmente calmar la rebelión, dejando solamente 86 presos vivos de los cerca de 600 que había.

El 24 de noviembre, cerca de 600 Soldados talibanes, entre los que habían huido de los bombardeos estadounidenses de Kunduz, y los rendidos en la ciudad de Mazar-i-Sharif, se entregaron y depusieron sus armas a la Alianza del Norte. Estos, fueron transportados a la Fortaleza, ahora convertida en una prisión. Los prisioneros no fueron registrados a su entrada, y algunos de ellos habían ocultado varias armas durante la rendición.


FORTALEZA DE QALA-I-JANGHI

LA SUBLEVACIÓN

Una vez dentro de Qala-i-Janghi, a los Soldados talibanes fueron conducidos a celdas subterráneas de la Casa Rosa para unirse a otras decenas de combatientes talibanes capturados. 
































La Casa Rosa situada en el interior de la Fortaleza, se hallaba sobre el cuarto subterráneo que albergó a los prisioneros talibanes y de Al Qaeda. Durante la batalla, estos disparaban a través de los pequeños agujeros que había a pie de los muros


El día 25, dos Oficiales de la CIA Johnny "Mike" Spann, de la División de Actividades Especiales y Dave "Dawson" Tyson un hablante en lenguaje uzbeko y experto en la Zona llegaron a Qala-i-Janghi para llevar a cabo unos interrogatorios. Los Oficiales de la CIA interrogaron a los prisioneros, específicamente a John Walker Lindh. En ese momento, los interrogadores se enteraron de que John Walker Lindh no era más que un prisionero de aspecto europeo y diferente a los demás, por lo cual tomaron una especial atención hacia él. Johnny "Mike" Spann le pregunto: "¿Eres miembro del IRA?" (los talibanes aconsejaron a John Walker Lindh que dijera que era irlandés para "evitar problemas"). Aproximadamente dos horas después de la entrevista, los presos atacaron a Spann, Tyson y a los pocos Guardias que había de la Alianza del Norte.

Los prisioneros acorralaron a Spann y a algunos de los otros Guardias, tomando también parte de la mitad sur de la Fortaleza de Qala-i-Janghi, incluyendo la armería. Los presos tomaron un gran almacén de AK-47, lanzacohetes RPG, morteros y municiones.

Con Johnny "Mike" Spann desaparecido entre el caos, Dave "Dawson" Tyson escapó a la parte y más segura zona norte de la Fortaleza, donde estuvo atrapado junto a un equipo de televisión de la cadena alemana ARD. Pidió prestado un teléfono móvil, y llamó a la Embajada estadounidense en Uzbekistán solicitando refuerzos.

 A la mañana siguiente, la pareja de agentes de la CIA, Johnny Michael Spann, y el otro identificado como "Dave", fueron llevados a un área abierta para encontrarse con un grupo de prisioneros. Su misión era identificar a miembros de Al Qaeda entre los prisioneros.


Spann preguntó a los  prisioneros quienes eran y por qué se unieron a los talibanes. Ellos se congregaron a su alrededor. Spann le preguntó a uno "¿Por qué estás aquí?". "Para matar", fue la respuesta, luego el hombre se abalanzó sobre el cuello de Spann, y este, sacó su pistola y lo mató de un disparo; Dave le disparó a otro, entonces un preso agarró un fusil AK-47 de un Guardia de la Alianza y abrieron fuego. Los combatientes talibanes se lanzaron sobre Spann, atacándolo a patadas y golpeándolo. Spann mató a dos más con su pistola antes de que desapareciera en medio de la muchedumbre de talibanes. Spann, se convirtió en el primer estadounidense en morir en combate en Afganistán.

Como REFUERZOS llegaron a la Fortaleza nueve Soldados estadounidenses de Operaciones Especiales equipados con rifles M4, junto con estos llegaron seis Soldados Británicos del SAS armados con M16 vestidos con ropas afganas, que rápidamente se reunieron con los líderes de la Alianza.

Fuera de la Fortaleza, Soldados de la Alianza comenzaron a llegar desde las almenas del noreste, arrastrándose sobre las paredes y abajo de las murallas. El intercambio de fuego duró toda la tarde.


Soldados de la Alianza Norte ascendiendo por la parte exterior de la Fortaleza mientras se desarrollaba el encarnizado combate al otro lado de los gruesos muros de adobe

El día 26, los Soldados americanos y británicos se quedaron en sus posiciones durante la noche. La lucha era constante.

En algún momento después del anochecer, Dave y los periodistas lograron escapar por encima del muro norte y reunirse con sus compatriotas.

Mientras tanto el combate se hacía más violento. Un C. C. de la Alianza se ubicó cerca de la torre; desde su asiento en el techo, el Comandante Mohammed Akbar guió el fuego de los C. C.,s y de los morteros sobre las posiciones de los talibanes en el suroeste. Mientras las balas de los francotiradores talibanes silbaban cada vez más cerca de su cabeza...

Cuatro Soldados de Operaciones Especiales y ocho hombres de la 10ª División de Montaña llegaron de refuerzo a una posición a unas 300 yardas (aprox. 274 metros) fuera de la Fortaleza hacia el noreste. Dentro de la Fortaleza, los observadores estaban preparando más lanzamientos de bombas.

A media mañana un misil se estrelló contra el muro norte, cerca del centro de Mando de la Alianza en la torre noreste. Mucho más potente que las bombas anteriores, envió nubes de polvo a cientos de metros sobre el aire.


La aviación estadounidense lanzó una enorme bomba sobre la esquina noroeste del Fuerte

El resultado fue un desastre: Un C. C. apareció sin su torreta, decenas de Soldados de la Alianza, sangrando, cubiertos de polvo, empezaron a deslizarse por el lado del Fuerte.

La bomba había fallado y caído demasiado cerca de las posiciones de la alianza. Las víctimas y los heridos fueron trasladados es jeeps y en avión hacía una Base estadounidense.

Cinco miembros del Ejército de EE.UU. habían sido gravemente heridos y fueron evacuados. Cuatro Soldados británicos también fueron heridos, uno de gravedad. Por el lado de la Alianza, aproximadamente sufrieron unos 30 muertos y 50 heridos.

A la medianoche un avión AC-130 estadounidense comenzó a dar vueltas sobre Qala-i-Jangi. Voló cinco veces en el mismo lugar, rociando el extremo sur de la Fortaleza con una decena de bombas. Las explosiones sonaron durante toda la noche.

El jueves día 29, el campo de batalla estaba inundado de cadáveres. Las operaciones continuaron en el sótano de la Casa Rosa de la Fortaleza donde se refugiaron los últimos sobrevivientes. Tras en vano intentar sacarlos con explosivos, lanzagranadas y disparos, los hombres de la Alianza, el día 1 inundaron el sótano de la Casa Rosa rompiendo un caño de agua, obligando a los últimos combatientes talibanes a rendirse.




Los 86 prisioneros supervivientes surgieron del derruido sótano. Uno de los 86 combatientes era un estadounidense de 20 años de edad, que había viajado a Afganistán para unirse a los talibanes.


El cuerpo de Spann fue recuperado por Soldados de Operaciones Especiales. Los insurgentes le habían colocado una trampa explosiva... La batalla había terminado.








Jhon Walker Lindh, el americano que había sido descubierto fue repatriado después a los Estados Unidos para enfrentar cargos por traición a la Patria.












CONDECORACIONES

Por sus acciones durante la batalla, el Mayor Mark Mitchell, del Ejército de los EE.UU., fue galardonado con la Cruz de Servicio Distinguido, esta Condecoración no se otorgaba desde la guerra de VietnamAdemás el Suboficial Stephen Bass fue galardonado con la Cruz de Marina por sus acciones.


















El Major Mark Mitchell recibiendo la Condecoración



Johnny Mike Spann. Primer asesinado en combate

Por su "extraordinario heroísmo" Spann fue galardonado con la Estrella de Inteligencia. Se le permitió el entierro en el Cementerio Nacional Arlington. 


MONUMENTO "SOLDADOS DEL CABALLO"


Hombres y mujeres Militares, junto con Bomberos de la ciudad de Nueva York, Policías, Socorristas y otros manifestantes, 50.000 en total, acompañaron al Monumento en su viaje televisado. El espectáculo contó con miembros de los tres equipos originales de Operaciones Especiales algunos a caballo, otros caminando junto a esposos sobrevivientes de héroes caídos.







































            La estatua, de 16 pies de altura de bronce de un Soldado de las Fuerzas Especiales a caballo, puede terminar en Zuccotti Park en el Bajo Manhattan. Pero por ahora, está destinado a un lugar temporal en un edificio a una manzana del sitio del World Trade Center.

Titulado "De Oppresso Liber" que significa "liberar a los oprimidos", un lema de las Fuerzas Especiales del Ejército, la estatua recuerda a los Soldados que entraron en la batalla en Afganistán después del 11-S. 



Las acciones valientes y la experiencia única de la ODA-595 y de estos veteranos de SF fueron la inspiración para un Monumento "Caballo Soldado" diseñado por el escultor ecuestre Douwe Blumberg en 2002. Los historiadores ahora dan crédito a la Fuerza Daga y estos pocos equipos y operadores de las Fuerzas Especiales debido a su hechos excepcionales que permiten a Estados Unidos ser vistos por el pueblo afgano como libertadores. Más tarde serían identificados por el Presidente Bush como los "Soldados del caballo".




Francisco Javier de la Uz Jiménez



Fuentes consultadas:

Soldados a Caballo, por Doug Stanton.

Otras: Internet


1 comentario:

Jose V. Ruiz De Eguílaz y Mondría dijo...

Esto sí es un regalo de cumpleaños.
Magnífico Javi.